Fotografia, radio, cine, televisión



La Fotografia
La fotografía ha sido el puente de unión entre el siglo XIX y el siglo XXI. Desde sus primeros pasos, allá por 1839, la fotografía ha servido de documento vivo para la historia de la humanidad.
Su carácter documental la ha ubicado en el centro de la comunicación visual, encontrando la tierra de germinación, principalmente, en la publicidad, el arte y el periodismo. Hoy, después de medio siglo de television, radio, Internet y las nuevas tecnologías digitales han ampliado al máximo de la experimentación y la creatividad su poder.
Allá por 1839 Joseph Nicèphore Niépce lograba, luego de una exposición de ocho horas, capturar la primera imagen de la que tiene registro la historia de la fotografía. Así nacía la fotografía, el prodigioso invento que combinada dos fenómenos: la cámara oscura, que captaría el reflejo de la imagen; y los distintos experimentos físico-químicos para la fijación de la imagen.
Las primeras imágenes fueron los fotogramas: siluetas de hojas e insectos, impresas en una plancha de cuero y fijadas con fósforo y sales de plata. Luego, vino el daguerrotipo, una cámara similar a las famosas Polaroid, que acortaba inmensamente el tiempo de exposición, pero nos daba una fotografía instantánea, en positivo y que precisaba de una exposición para obtener otra copia.
La imagen en sistema negativo-positivo (como la conocimos hasta la llegada de las cámara digitales) debe su invención, William Henry Fox Talbot, quien también en el año de 1839, editó la que puede considerarse como la primera publicación dedicada exclusivamente a la fotografía: Some Account of the Art of Photogenic Drawing, una colección de positivos fotográficos, utilizando negativos de papel.
Hacia finales de 1800 la impresión de la película fotográfica, de mano de la casa Kodak, nos proporcionó el rollo de 100 fotos circulares. Este tiempo fue el reinado del blanco y negro y placas de cristal llamadas Autochromes Lumière, en homenaje a sus creadores, los hermanos Auguste y Louis Lumière.
Lo que hoy conocemos como flash fue un proceso que comenzó con polvos finos de magnesio, que al ser detonados con el pulverizador, producían un efecto de luz artificial. Finalmente, en 1930 llegó la lámpara de flash.
En menos de dos años (1935-1936), aparecen en el mercado Kodachrome y la Agfacolor, con las que se conseguían trasparencias o diapositivas en color. En la década del ´40 se perfecciona el daguerrotipo y tenemos la Polaroid Land.
Y es la década del 60 donde se perfeccionan todos los avances: color, velocidad, abaratamiento del zinc, sulfuro de cadmio y óxido de titanio, con el empleo de la película Itek RS.

De las antiquísimas cámaras analógicas con película  hemos saltado a la imagen digital y su difusión a escala mundial en la red. Ahora los cánones de calidad y nitidez se miden en megapíxeles y al alcance de la mano de cualquiera se encuentra el mágico Adobe Photoshop.
Las grandes agencias de noticias tienen en el ráking de lectura y visitas la sección “Foto del día”.

Por otro lado, esta manipulación ha dado origen a los que hoy se llama fotomontaje, es decir, técnica de manipulación de imágenes al servicio de la comunicación visual.

El reinado de la fotografía hoy se traduce en palabras como Google Earth, fotologs, foto del día, fotomontaje, reportaje fotográfico y demás fotos. La industria fotográfica se desgarra por quien ofrece la cámara más innovadora en el mercado, mientras que la industria de celulares va acercando con sus productos, imágenes, video e Internet.

Para los amantes de la fotografía existen múltiples opciones en la red, desde los fotologs
 hasta los foros de discusión  pasando por los innumerables sitios con graciosas fotografías de animales, hasta los bancos de imágenes como Getty Images o photo.com o los útiles tutoriales de YouTube.


Monica Kreibohm
ublicado en febrero 8, 2007 
http://www.maestrosdelweb.com/editorial/fotointro/





La Radio
Las ondas electromagnéticas, fueron investigadas por primera vez, por un científico británico, llamado James Clerk Maxwell a fines del siglo XIX, los cuales fueron confirmados por por Rudolf Hertz, quien notó que estas viajan a una gran velocidad, y pueden transportar o transmitir sonido, por medio de ellas. Ya que con aquella velocidad, se podría transmitir sonidos a distancias lejanas, sin tener problemas de tiempo en cuanto a la recepción de los mismos.

Los pasos dados por Hertz y Maxwell, cimentaron lo que después sería la radio. Sin sus investigaciones, no hubiera sido posible, en su época, el haber logrado transmitir frecuencias radiales. Más complejo se vuelve el escenario, con el devenir de los años. Ya que luego de las investigaciones de Hertz y Maxwell, a los pocos años, tres personas diferentes, en distintos países, lograron transmitir ondas radiales. Por un lado Alexander Popov en Rusia. Nicolás Tesla en los Estados Unidos y Guillermo Marconi, en el Reino Unido. Quien fue el primero en patentar la radio como tal. Aparte, que no demoró mucho, en comenzar a comercializarla.
 Marconi comenzaba con la comercialización de los receptores radiales. Abrió una fábrica para ello, en el Reino Unido.

A fines del siglo XIX, el físico de origen italiano, unificó los avances en estos campos y realizó, en 1901, la primera transmisión transatlántica sin cables de voces humanas. Había nacido la radio. Estos avances, insertos en un contexto de competencia imperialista entre las naciones europeo- occidentales, fueron inmediatamente aplicados al campo militar: en la marina de guerra, en la guerra entre Rusia y Japón (1905). Además, se incorporó en la marina mercante a partir del hundimiento del Titanic (1912).

 En 1913, había en Europa 330 estaciones emisoras de radiogramas abiertas al público. Las empresas privadas fueron pioneras en el desarrollo de actividades técnicas e industriales. La primera emisión se realizó en Buenos Aires  el 27 de agosto de 1920. Ese día, a través de la instalación de una antena y un transmisor en el techo del Teatro Coliseo Argentino, se transmitió la ópera Parsifal de Richard Wagner. Los acordes fueron escuchados a la distancia por unos pocos porteños que contaban con equipos receptores. La transmisión resultó exitosa, más allá de algunos ruidos producidos por la estática.
El control de la radiodifusión en las naciones europeas lo tenía el Estado, por el contrario, en EEUU, las empresas privadas –a través de un control monopólico– se encargaron de la explotación económica de la radio. De esta manera, hacia 1928 más del 50% de las estaciones transmisoras (600 en total) pertenecían a tan sólo a tres compañías. Este instrumento de comunicación fue utilizado también por los distintos gobiernos para difundir sus ideas, desplazando a la prensa escrita. Durante la primera mitad del siglo XX, tanto Hitler en Alemania como Roosevelt en EEUU, utilizaron a la radiodifusión para transmitir a nivel nacional: estos mensajes eran recepcionados por todos los habitantes independientemente del lugar geográfico donde estaban ubicados.

 El crecimiento y el desarrollo de la radio fue paralelo al de los conflictos mundiales: con el desarrollo de la segunda guerra mundial se mejoro la calidad de la transmisión y de los aparatos receptores. La radio hacia 1945 vivió su etapa de esplendor. En 1960 el mundo contaba con mas de 12.000 emisoras y la radio continuaba siendo el medio de comunicación de masas más importante. Sin embargo, en poco tiempo seria superada en audiencia por su principal competidora: la televisión. La televisión en sí, es un sistema que trasmite por medio de ondas en el aire, imágenes y sonido. Este sistema de comunicación, ya que aquello es justamente lo que es la televisión, fue inventado en el año 1926, por John Logie Baird. Quien era un físico británico. Las primera transmisión de televisión, se lograron en la misma década de los 20`. Claro que sólo en la década del 50`, fue cuando la televisión se vio popularizada, en diversos países del globo. Este físico británico, empezó a estudiar en 1922, la posibilidad de transmitir, por medio de ondas, desde una emisora, imágenes y sonidos, hasta un receptor. Situación que logra en 1926, con la primera demostración pública de una transmisión de televisión. Para 1928, Baird, quien ya había logrado transmitir ondas de televisión, desde Londres hasta Nueva York, se había transformado en una persona connotada a nivel mundial.

John Baird, quien era escocés de nacimiento, se tituló de ingeniero electricista, profesión que abandonó a poco andar para transformarse en inventor. La idea, de este personaje que inventó la televisión, era simple. El creía firmemente, que se podían enviar imágenes por medio de las ondas de radio. Claro que para su época, esta idea era avanzada. Por lo que nadie estuvo dispuesto, a financiar sus investigaciones. Por ende, se vió forzado a trabajar en distintos rubros, incluso vendiendo accesorios para el calzado y para rasurar. Este hombre, quien no se dejó rendir por las dificultades de la vida, creía en su idea, la cual era reforzada por el desarrollo del telégrafo, el teléfono y la radio.


 La televisión
  A manera de predicción, en un diario norteamericano, hacia 1892, apareció un articulo que informaba que con el tiempo, se transmitirían por el aire todo tipo de imágenes a través de un “telectroscopio” así lo denomino este medio. En el siglo XX, gracias a varios años de investigaciones y descubrimientos técnicos, esta profecía se cumplió. En 1928 ,se le otorgó a la General Electric la primera licencia para operar una estación experimental de TV. En 1936, Gran Bretaña inauguro el primer ciclo de emisiones regulares de televisión a través de la BBC no obstante, desde comienzos de siglo, se venía probando con la transmisión de imágenes a distancia. Pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial llevó a concentrar todo el esfuerzo tecnológico en el conflicto. Durante éste, la RCA impulsó investigaciones que lograron perfeccionar las imágenes televisivas en los Estados Unidos. Al finalizar el conflicto, los aparatos llegaban a los tres millones y las estaciones emisoras, a doscientas.

 El nuevo medio contaba con ventajas propias para su rápido éxito. El televisor tuvo su época de mayor expansión en la década del 50, el mismo se extendió en gran parte de Occidente. En 1962, se realizó la primera transmisión directa vía satélite a través del Atlántico. Sin embargo, la primera transmisión vía satélite vista, simultáneamente, en casi todo el mundo fue la llegada del primer hombre a la Luna, el norteamericano Neil Armstrong, el 21 de julio de 1969. En el contexto de la guerra fría, en 1988, con la puesta en órbita del satélite franco-alemán TDF-1, se inició en Europa la era de la teledifusión directa, cuyos programas podían ser captados por una antena satelital parabólica individual.


 El Cine
 En París en diciembre de 1895, los hermanos Lumiére, produjeron el primer film: La llegada del tren. El impacto de este hecho puede considerarse en gran medida por las consecuencias que desató en algunos espectadores, que huyeron despavoridos de la sala al ver a la locomotora aproximarse demasiado a la pantalla. Las primeras películas eran de escasa duración, incluso en la actualidad serian consideradas como cortometrajes. Entre los primeros títulos se destacan Lumire en Lyon, Salida de la fabrica y El Herrero.

 El francés George Mélies (1861- 1938) fue el primero en advertir las posibilidades comerciales del cine, como espectáculo popular, con este fin incorporó el rodaje en los estudios y los trucajes, sin los cuales la producción cinematográfica resultaría imposible. Sin embargo, Antoine Lumire  le envió una carta en 1898 que expresaba: “Sr. Meliés, nuestro invento no es para venderlo. Puede ser explotado algún tiempo como una curiosidad científica, pero no tiene ningún interés comercial.” Aparentemente las palabras del inventor no fueron proféticas. Por el contrario, al poco tiempo, surgieron en Francia las primeras empresas cinematográficas: la Gaumont y la Pathé, que lanzaron sus películas comerciales y los noticieros cinematográficos.

 Gracias a estos desarrollos, quedaron registrados los primeros hechos políticos, artísticos, deportivos y culturales. Además, surgió un nuevo género cinematográfico que tendría un gran desarrollo a lo largo del siglo: el documental. En las postrimerías del siglo XX, los procesos de concentración de imágenes dieron lugar a una lucha por la posesión de las patentes entre europeos y norteamericanos. De esta manera, en EEUU, Thomas Alva Edison (1847-1931) patentó una máquina y un proyector. En pocos años, Edison —que triunfó en numerosos juicios por patentes— pasó a ser el productor de cine más destacado de los Estados Unidos y controló gran parte de la nueva industria.

 En 1903, produjo uno de los primeros grandes éxitos masivos. El film se llamaba Asalto y robo de un tren. Esta producción dio lugar al nacimiento de un genero especifico que haría historia: el western (películas que contaban historias del oeste norteamericano ocurridas durante el siglo XIX marcado por la colonización y el asentamiento de flujos migratorios que provenían del este). Las primeras salas de proyección se crearon en 1902 en Los Ángeles, creciendo en número en los años posteriores (entre 1906 y 1909). Sin embargo, este progreso seria obstaculizado por el comienzo de la Primera Guerra Mundial (1914) interrumpiéndose la competencia entre los estudios norteamericanos y europeos. Hasta ese momento, el cine europeo mantenía la primacía. Sin embargo, en ese mismo año en una ciudad situada en los alrededores de Los Ángeles, en el estado de California (EEUU) fue construido el primer estudio cinematográfico. En ese lugar, comenzaron a trabajar numerosos productores que burlaban el monopolio ejercido por Edison.

 En 1912. Charles Chaplin (1889-1977) de nacionalidad británica, creo el personaje de Charlot (Carlitos) contribuyendo junto con otras grandes figuras a la difusión mundial del cine norteamericano. En esta etapa fundacional del cine, ocupa un destacado lugar, el realizador David Wark Griffith (1875-1948), considerado uno de los máximos creadores de la narración cinematográfica y director de uno de los primeros largometrajes del cine mudo “El nacimiento de una nación”. Se trataba de una epopeya basada en lo ocurrido en el sur derrotado, durante los años posteriores a la guerra civil norteamericana. El film reivindicaba la creación y la acción del Ku Klux Klan.

Finalizada la Primera Guerra Mundial, la supremacía norteamericana también alcanzó al cine, superando ampliamente en número y en capacidad de distribución a las producciones europeas. Frente a la experiencia traumática que habia dejado la guerra y la necesidad de olvidarla comenzó la época de oro del cine cómico con figuras tales como Charles Chaplin (1889-1977), Harold Lloyd (1893-1971) y Buster Keaton (1896-1966). El éxito del cine mudo se debe a varias razones: en primer lugar, resultaba accesible a las comunidades de inmigrantes, que por esa época eran muy numerosas y no dominaban el idioma inglés. En segundo lugar, la rentabilidad que representaba para la sociedad y los empresarios norteamericanos, que veían en el cine un gran negocio y un nuevo tipo de distracción y entretenimiento accesible a la mayoría de la población.

 Poco a poco, fue considerada como vía de escape para los trabajadores norteamericanos frente a sus largas jornadas de trabajo, por lo general intensivas y mal remuneradas. Los empresarios del nuevo mercado, para fomentar nuevas necesidades artificiales (no menos artificiales que las producidas en la actualidad) crearon géneros cinematográficos para todos los gustos. De esta manera, nació el western, el policial, el bélico, el cine de terror, de aventuras y el romántico, entre otros. En Europa también el cine continuo diversificándose y constituyéndose en un espacio de critica a la sociedad de ese momento. En la Alemania derrotada, se estrenó en 1919, El gabinete del Doctor Caligari.

 En medio de un clima tenso, se da lugar el desarrollo de la corriente expresionista. Esta corriente —que tenía también sus expresiones en la pintura, la música y la literatura— traducía la descomposición de la sociedad alemana de posguerra. La crítica al sistema económico y social se torna más explícita en las películas de Fritz Lang, o Metrópolis (1924), que describe un mundo de esclavos sometidos por el maquinismo. En la joven Unión Soviética, constituida a partir del triunfo de la revolución bolchevique en 1917, el cine fue utilizado como un instrumento de control social frente a la necesidad de legitimar el gobierno soviético. En la denominada escuela rusa se destacó, Serghei M. Eisenstein Entre sus obras más destacadas se encuentran El acorazado Potemkin (1925), considerada una de las mejores películas de la historia de la cinematografía. Se trata de un cine mudo y épico, que relata la rebelión de la tripulación del acorazado Potemkin, durante el régimen zarista en 1905.

 Bajo las mismas intenciones que en la Unión Soviética, el cine fue utilizado tanto por Hitler (Alemania) como por Mussolini (Italia) como vías de legitimación del régimen fascista. De esta manera, en Italia, en agosto de 1932, se inauguró el Festival de Venecia, con el propósito de promocionar una imagen favorable del país y del régimen. En su primera edición, el festival permitió el encuentro de producciones americanas y europeas, y, según un crítico de la época, se tuvo la impresión de asistir al bautismo oficial del cine como arte. En las ediciones posteriores (1934 y 1935), la represión y la censura del régimen fascista se agudizaron, y las intenciones originales se frustraron. En Alemania, con el nazismo en el poder, grandes directores debieron emigrar. El cine fue utilizado por Hitler y Goebbels como un nuevo medio para defender y difundir sus ideas totalitarias. La realizadora berlinesa Helena “Leni” Riefenstahl, amiga personal de Hitler, fue quien mejor comprendió las pretensiones del dictador. Dirigió dos documentales, El triunfo de la voluntad, de 1936 —en el que se describe con imágenes impactantes y en un tono admirativo el Congreso del Partido nazi en Nuremberg realizado en 1934— y Las Olimpíadas, en el cual la directora filma ese evento deportivo realizado en Berlín, durante 1936. De este modo, transformó la pantalla en un escaparate del régimen.

 En Europa, el cine arte encontró otros grandes creadores, entre ellos el francés René Clair (1898-1981) y el catalán Luis Buñuel (1900-1983) quien, en compañía de Salvador Dalí, realizó el primer film surrealista de la historia: El perro andaluz (1928). En él aparecen los elementos constitutivos del movimiento surrealista: el mundo de los sueños, el psicoanálisis, la crítica al sistema capitalista, a la Iglesia, al arte tradicional y al cine norteamericano. En 1927, se estrenó en Hollywood la primera película sonora, El cantor de jazz.(ver mas abajo) El cine sonoro otorgó grandes posibilidades al nuevo género de la comedia musical y revolucionó la industria del cine. En ese momento, Hollywood se había convertido en vanguardia del avance tecnológico. En ese mismo lugar, en 1935, se proyectó la primera película en color: “La Feria de Las vanidades”. Sin embargo, el nuevo sistema alcanzó su aceptación indiscutida con una película que se convirtió, con el paso del tiempo, en un clásico: “Lo que el viento se llevó” (1939), que retomó el tema de la Guerra Civil norteamericana.

 El cine francés adquirió, a partir de los años 30, fama mundial. Su temática daba cuenta de los problemas que atravesaba la sociedad: aparecían reflejados los dramas de ciertos sectores sociales como la clase media y la obrera.. La rápida conversión del cine en una costosa empresa industrial, la llegada del sonido y la crisis económica iniciada en 1929, llevaron a la industria cinematográfica norteamericana a depender del mundo de las altas finanzas. Tras la Segunda Guerra Mundial, en Europa, surgieron dos corrientes cinematográficas renovadoras: el neorrealismo italiano, durante el comienzo de la posguerra y, en los 50, la nueva ola (nouvelle vague) del cine francés. En la destruida Italia de posguerra, un grupo de realizadores renunció al llamado “cine-espectáculo”, al estilo Hollywood y al cine monumental de la época de Mussolini y contó la realidad de su gente desde una perspectiva ética y realista.

Con precarios medios, recurriendo a la filmación con la cámara en la mano, salieron a filmar historias de la vida cotidiana en los exteriores naturales. Por renunciar a todo recurso artificioso, su cine fue llamado neorrealista. Tres grandes creadores brillaron con luces propias: Roberto Rossellini, que conmocionó con films testimoniales y desgarradores, como Roma, ciudad abierta (1945); Vittorio de Sica (1902-74) con Ladrones de Bicicletas (1948) —considerada una de las diez mejores películas de la historia del cine— y Luchino Visconti (1906-76), quien llevó el movimiento neorrealista a su dimensión más lograda con La terra trema. Hacia la decada del 50, Federico Fellini comenzó a filmar, quien se convirtió, al poco tiempo, en uno de los grandes exponentes de la cinematografia mundial. La influencia del neorrealismo quedaba manifiesta en sus primeras producciones. Fellini construyo su propio lenguaje, cargado de ironía contra los símbolos del poder y contra la hipocresía de la sociedad tradicional. En Amarcord (Premio Oscar 1974) retrata, magistralmente, la Italia fascista a través de un relato autobiográfico. En esa misma época, en Francia, un conjunto de originales directores revolucionó el cine europeo: La Nouvelle Vague mostró su disconformidad con el cine francés de su tiempo y, con películas de bajo presupuesto apuntó a la originalidad. Por otro lado, el sueco Ingmar Bergman (1918- 2007), con films como El séptimo sello (1956), le otorgó al cine una dimensión filosófica no conocida hasta ese momento. Sus producciones se caracterizaron además por una dura critica a la sociedad de posguerra. Recurriendo al aporte de una tecnología de avanzada, Hollywood siguió apostando más a las formas de transmisión que al contenido. Presentó nuevos films en pantallas más grandes y con superiores sistemas de sonido. La idea era deslumbrar al espectador con el gigantismo. Se sucedieron películas inspiradas en la historia de Roma y del Cristianismo, con altísimos presupuestos. La industria cinematográfica norteamericana ha sido siempre, de manera más o menos consciente, el instrumento de una constante propaganda de los valores de los Estados Unidos. Sin ella, el mito norteamericano estaría menos presente en las mentalidades de los hombres de todo el mundo.

 El cine norteamericano parece, actualmente, dominar el mercado mundial. Esta conquista es, en realidad, una reconquista, porque a principios de los años 20, Hollywood manejaba el 80 % de la producción mundial. Este porcentaje se redujo en las décadas siguientes debido al auge de las cinematografías nacionales y a la Segunda Guerra Mundial, que impidió la difusión del cine norteamericano en diversos países. A partir de 1945, comenzó la reconquista que logró sus objetivos durante las últimas décadas del siglo: la mayoría de las películas exhibidas en el mundo son, en la actualidad, de origen norteamericano.

http://www.portalplanetasedna.com.ar/medio_cine.htm

No hay comentarios:

Publicar un comentario